poesia

A dos manos

(Soy tuyo y lo sabes,
eres mía y lo sé,
nuestra es la voluntad.
No lo olvidemos nunca).

Cuando la poesía
es nuestra única voz,
y como tal nos une
y con versos nos guía,
es el ahí y el entonces del amor
una cuerda roja
y suya es la libertad entre cenizas,
es la verdad
pronunciada con mayúsculas,
nuestros signos
son las arrugas primeras,
y en nuestra voz
vegeta el gris de nuevas canas
.

Con grandes letras
escribimos nuestros nombres,
juntos sobre la pared del cielo,
siendo serenos testigos
de su anarquía.

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