poesia

VIENTOS DE DESPEDIDA

Me he ido
de ese lugar donde abrigas tu rigor y tu furia;
he vuelto a mi paz,
la que ha sido desde siempre
maestra y guía tras tus ausencias.

He retornado a mí
para permitirle al presente
ser horizonte de eternidad
sin la exigencia de tus mensajes,
he renunciado a ser una de las mil argollas
en las que has ido atando tus frustraciones.

Me he ido
para no lamentarme
con la fricción de tu deambular hiriente,
y he guardado bajo siete llaves
el fulgor cuarteado de tus poemas,
me he ido
al hacerme consciente de tus sombras,
las que tratas de ocultar
tras la imprudencia de tu fuego.

Me he alejado de ti,
de tu ceguera,
la que diriges hacia los que somos distintos;
espero que algún día el viento y el Sol
purifiquen tu mirada,
que hagan propicios tus pasos,
que no se pierdan
entre lo que aún no has querido ver.

Esta tarde de junio
le he puesto el punto y final
a cinco años de sueños,
he logrado que la lentitud de los relojes
resbale sobre mí;
lo he hecho sin palabras,
sin la complicidad
tergiversada por el calor helado que finges,
he comprendido
que debo de dejar atrás
el día en el que fui siervo de tu desánimo
y esclavo de tus temores.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *