Poesía

En segunda persona

No volverá a invocarte 
ni a decir a qué huele tu nombre,
ni a llorarlo con sus lágrimas torcidas.

Hoy celebra que ayer se fue,
ahora que creías haberlo sometido
con la lapidación mordaz
de la amargura de tus palabras,
de tus "te amo"
fruto nunca sospechado de tu tierra
pero sí semilla
de tu exigencia de consuelo.


Celebra que hoy se ha liberado
de tus presencias obligadas;
sabe que es libre,
que no volverá a invocarte
porque en el viento de las cumbres
se ha alejado de tu rabia,
se ha acercado
a la memoria y pureza de otro aroma.

Pierde,
en el perímetro rozado de tu agenda,
los días marginales
que con tus normas le impusiste,
deja atrás tu acento insatisfecho
en los vericuetos de las viejas rutas
que le han devuelto la sonrisa.


No regresarán a su retina tus ojeras,
otrora habitación
de tus castigos para tus dudas,
ni a llorar por la ausencia de tu llanto;
se ha alejado
sobre la paz altiva de sus piernas
sin volver su mirada hacia tus sombras.

2 comentarios en “En segunda persona

  1. Muy hermoso poema, genial y también muy intenso, en esa despedida amorosa de quien ya nunca volverá sobre sus pasos. Me ha gustado mucho, y eso que el significado exacto de algunos de los versos es algo que solo el poeta sabe con certeza, porque late un secreto amargo detrás de ellos.

    1. Gracias, Mayte. Es cierto lo que dices, en estos versos hay la verdad de un sentimiento que siempre permanece. Un gran abrazo,. Poetisa.

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