poesia

Solo

Con tu metafísica audaz
y con mi tropel de impertinencias
azotamos nuestras penurias
en un noviembre incompleto,
abrazándonos de soledades,
bajo el diluvio que,
aún a sabiendas,
pretendimos compartir
como cómplices desde la desnudez.

De lo extinto nos hicimos lacayos,
cobardes entre la rutina
del barro de lo que prometimos.

¿Pero quién no ha sido alguna vez
el albacea callado del silencio,
quién no ha pretendido
amar sin voz
aterrizando sobre los relojes,
quién no ha sentido
el querer entre sus alas viejas?

Solo comprenderé el amor
cuando el silencio me convierta
en un mensaje interior de paz,
solo será firme
y pervivirá cuando,
transformado en tributo generoso,
atenderé a la audacia
de sus mensajes
y romperé la ficción de las fronteras.

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