poesia

DÍAS PARA MI MUDANZA

No te dejo palabras
con las que podamos camuflar lo imposible,
no seré en esta ocasión,
o por enésima vez,
tu consuelo,
la avaricia que me pides
con tu reclamo y pesar intermitentes.

Soy el dueño y observador de mis silencios,
el responsable cauteloso
de todo lo que nunca te volveré a contar,
el vigía de mi presente sin arraigos,
soy hombre al sol
que ha huido callado de tus sombras,
hombre que renace
sobre el calor humilde de la tierra
o cuando sumergido
se serena con la canción
de la cascada y de sus orígenes,
soy un hombre sin preguntas para ti
y con todas sus respuestas en el viento.

Si algún día me quieres escuchar
nada ahora me digas,
comprende que éste
es mi tiempo para una mudanza feliz.

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