poesia

Una luna en tu espalda

Compongo,
con la luna grabada en tu espalda,
una rima de aroma a vino tinto
y de imágenes
del color de tus océanos.

Mientras,
bailas para mi antojo,
le arrancas una sonrisa
a mis arrugas
para mostrarme
el poder de tus cicatrices,
como la docente del movimiento
que hace donación
de su llave hacedora de tormentas
y de la paz de su ultramar.

(Nunca le haré sombra
a la luz de tu luna;
sobre tu espalda dibujaré caricias
con el algodón de mis dedos)

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